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Sensación 2

Voy a tu encuentro. Y todo se siente por dentro como un nuevo amanecer.

Sensación

Era simplemente extraño. Cómo se acercaba y se alejaba y siempre ahí: omnipresente. Era un misterio encriptado, de difícil lectura, demasiado cifrado como para echarle cuentas a esas horas. Era confuso y no pude recordarlo más allá de lo que quedó en el fondo. En esas horas oscuras en las que todo se esconde. En esas horas en las que nada existe, en las que despertarse es contemplar las rayas de una colcha de algodón tan cerca de la pupila...cómo caen las luces en la habitación vacía, cómo te ha podido el despertar inoportuno de una turbulencia enmarañada. Puedo quedarme aquí horas, o días, o una eternidad si ésta existiera. Puedo estar tan queda. Tumbarme sobre el suelo de tarima claro y frío a verse proyectar la luz. Puedo estar en la penumbra por haber pasado el día. Era confuso, raro. Un idioma que no hablo y que entonces se aparecía ante mí como tan fácil de pronunciar, de cantar. Un lenguaje distinto y cercano. Unos ojos dilatados por la falta y la sorpresa.
Paso que pasa, rostro que pasaba, qué más quieres? Te miro. Después me olvidaré. Después y solo, solo y después, seguro que me olvido. Paso que pasas, rostro que pasabas. Te quiero. Te quiero sólo dos o tres minutos. Para conocerte más no tengo tiempo. Paso que pasas, rostro que pasabas, qué más quieres? Ay, no, ay no me tientes, que si nos tentamos no nos podremos olvidar...Mario Benedetti

Nada

Siempre se me dio bien eso de "ahora debería pararme a pensar" y paraba. Pero estoy cansada, y ni siquiera esta palabra proviene de mí, sino que es robada de otros que me observan desde fuera porque ahora no puedo mirarme más por dentro. No me vale el suelo del baño de esta casa, ni el sofá regalado en el que estoy tumbada ahora. No me vale escribir. Así que hoy no sé cómo empezar con esto que me está tirando la cabeza hacia abajo con cada tic tac del reloj. A veces pienso "esto es la vida, ese tic tac y lo que tú sientes con él" pero todo ha cambiado tanto que en ocasiones me cuesta ubicarme a mí, que siempre fui del negro al blanco y todo se quedó ahí. No obstante me valen mis emociones contradictorias y esta extraña mezcla de cambios de humor. Me vale saber que algo no funciona dentro en este día. Me valen tus palabras, y tus miradas, y tus besos. Me vale tu compañía, y sobre todo la mía propia. La felicidad nunca fue para mí algo que llegaba para quedarse mucho ...

En sólo dos palabras

No siempre es fácil pero me quedo. Pregúntame por qué y no tendré más palabras. Demasiadas historias quizá, demasiados vuelcos ya. Y ahora la paz llega en forma de tus ojos verdes mirándome desde algún rincón de esta casa, siempre pendientes de mí. Cómo podría saber que llegarías hasta aquí. No eras más que una esperanza, una aventura en la que al final buscaba seguridad. Y me la das, cada mañana cuando despiertas a mi lado, tu cuerpo caliente aún por este verano contigo que no acaba nunca, que siempre regresa. No sabría decirte qué me engancha. No eres una droga, ni un chaleco salvavidas, ni el suelo frío de un baño. No eres una herida, ni una discusión, ni el disgusto, ni la decepción. No eres nada de eso y sin embargo lo eres todo. Expandes tu amor hacia mí como una onda inacabable. Te paras a entenderme y haces por gustarme hasta el límite de lo soportable. No siempre es fácil pero estamos aquí juntos, sin cuerdas entre medias ni cuchillos afilados; sin dagas punzantes ni dardos e...

Di dac

Menos mal que siempre estás, de alguna manera, a mi vera. Desde mi luto te observaba entonces con los ojos de quien quiere ver el verde y el azul. Y me ponías a Woody, y el mundo podía ser de risa o una tragedia. Pero había palomitas y estabas tú con tu acertado mutismo ante la inminente caída. Desde que recuerdo mi vida (la de ahora, que es la que merece más) estabas incansable en cada día. Ahora te imagino emborrachándote en vete tú a saber la boda de quién y pienso que a veces estás demasiado lejos, y que para esto hemos quedado: para tomarlo a broma, querido, aderezado con un poco de alcohol que las penas son menos. Pienso que me hubiera gustado tomar un café, unas pastas, una charla y un abrazo hoy. Y que si algún día se nos retuerce todo tú y yo nos casaremos, sólo por brindar con champán por lo que fue quedando atrás. Que es reconfortante escuchar tu voz de vez en cuando, y que sepas que me apetece Heineken o Coronita, que me gustan los Beatles y algo de Dylan y Lenon. Se me vie...

Sin más

"No sé si ya lo sabrás. Mi vida se fue contigo. Contigo, mi amor, contigo. Qué mal me hace recordar. Mis manos ya son de barro de tanto apretar al dolor. Y ahora que me falta el sol, no sé qué venís buscando. Llorando, mi amor, llorando. También olvídame vos. Qué pena me da saber que al final de este amor ya no queda nada. Sólo una pobre canción" Nada mejor para recordar que intentar olvidar. Así de fácil. Una ecuación muy simple en la que tú aún existes. Y todos ellos con sus rostros. Sus tonos de voz cantando notas imposibles. Sus ojos mirando las raíces de lo que ayer fui. Regando el tiempo con ellos va creciéndome un jardín lleno de enredaderas que trepan a mi recuerdo y atan las ideas fuertemente a un momento: lo que fue mi vida. Lo que fui yo al despertar en esas camas, en esas canas. Una juventud empañada por el vaho de un cristal transparente separándonos a ambos las manos. Y las ganas, empeñadas en seguir trepando por piernas enclavadas en arenas mojadas. Dónde est...