Sin más
"No sé si ya lo sabrás. Mi vida se fue contigo. Contigo, mi amor, contigo. Qué mal me hace recordar. Mis manos ya son de barro de tanto apretar al dolor. Y ahora que me falta el sol, no sé qué venís buscando. Llorando, mi amor, llorando. También olvídame vos. Qué pena me da saber que al final de este amor ya no queda nada. Sólo una pobre canción"
Nada mejor para recordar que intentar olvidar. Así de fácil. Una ecuación muy simple en la que tú aún existes. Y todos ellos con sus rostros. Sus tonos de voz cantando notas imposibles. Sus ojos mirando las raíces de lo que ayer fui. Regando el tiempo con ellos va creciéndome un jardín lleno de enredaderas que trepan a mi recuerdo y atan las ideas fuertemente a un momento: lo que fue mi vida. Lo que fui yo al despertar en esas camas, en esas canas. Una juventud empañada por el vaho de un cristal transparente separándonos a ambos las manos. Y las ganas, empeñadas en seguir trepando por piernas enclavadas en arenas mojadas. Dónde estabas tú cuando yo dejé de ser.
Pero me queda una canción. Un escrito, una foto de alguien que sonríe a un otro. Me metí en muchas jaulas de oro, a cual más reluciente y sincera. "Átame fuerte" lloraba, y el grito de quien siente la pérdida llegaba fuerte a mi garganta. "Cuánto tiempo más", me preguntaba. "No sé si ya lo sabrás: atemporal, transversal, eterno". "No te quiero así" pero no pude hablar más. Y fue cuando, al callar, llegó mi sí y mi final.
Comentarios
Publicar un comentario