la varita

En ocasiones se te ata a la garganta. Eso de pensar que quizá, lo que tú eres (y que no acaba de estar del todo claro)puede actuar como varita mágica que genere un cambio en otro. Y te preguntas: pero, ¿cómo hago eso? Y te respondes: hay algo en ti que desconoces y que, sin embargo, es lo más esencial e importante de lo que eres. Y esta ecuación sin solucionar crea dentro mucha confusión.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Vacío fértil

Siete esquinas,7