Giro
Una frase puede cambiarlo todo. El giro de gracia cuando uno pensaba que estaba ya suficientemente mareado. Te veo apoyado en la barandilla de la terraza, de noche, mientras te confieso lo inconfesable todavía y tú...tú dijiste aquellas palabras que fueron un aliento en el caos. Te veo a punto de darme con una almohada y yo no sé si reír o seguir llorando o hartarme a darte cojinazos fuertes para ver qué pasa. Y al final, simplemente, estoy sentada encima de ti y tú me abrazas y me miras a los ojos, pronunciando las frases que nunca llegaron y ahora son. Ahora son, como nosotros, una historia, una realidad, una promesa en el aire. Son, como nosotros, una encadenación de circunstancias, vivencias, recuerdos, amores. Son lo aprendido, lo inesperado, lo anhelado. Son lo que somos. Y todo, desde esas palabras, ha dado un giro...hasta que nos hemos mirado de frente y sonreído.
Comentarios
Publicar un comentario