Cuando estás el mundo es más fácil. La vida se vuelve liviana. Una risa a destiempo vuelve para unirnos. Y sólo puedo disfrutar y olvidar. Disfrutar y olvidar. A veces estás, y están. En alguna parte todos ellos escondidos, al acecho para dar el golpe bajo. Ese que te pega en los riñones y te dobla por un tiempo. Pero tú lo consigues. Que todo parezca otra cosa. Que confíe todavía en las personas. Lo consigues y es por ti. Desde aquel día en que me diste la mano y decidiste caminar a mi lado. No puedo más que salir en tu defensa si los vientos soplan al contrario de lo esperado. Y querer lo mejor para ti. Y querer que te quieran. Que alguien quiera decirte lo mucho que vales.
Vacío fértil
Dura con mi persona más cercana. En ese doble vínculo de querer y criticar. Es un peso que sé de dónde viene. Pero nada fácil de dejar. Me avergüenzo cuando entro en este juez externo. Quién me he creído, quién soy. Me enfado duramente si lo veo en otros. Me siento injustamente tratada si lo recibo yo. Qué es esto del juicio? Por qué se me viene que al final no existe en realidad ese juicio final? Moral cristiana de la que reniego y que aborrezco. Contrario a mí valor sobre el respeto, la libertad y la responsabilidad. Decir que no a esto es renunciar. A unas raíces que me sostuvieron mucho tiempo, que creía verdad. El primer juicio es para ellos,y a veces me siento muy mal si le permito entrar. No creo que todo lo hicieran mal, pero a mí me cuesta lo que no les costó a ellos esto de revisarme y cambiar. Siento el peso de la revolución como si fuera el precio a pagar por vivir en la oscuridad cómodamente. Por ser de otra generación, más consciente. Por no p...
Comentarios
Publicar un comentario