Siete esquinas,7
Habítate en silencio en aquel piso al que ibas a entender algo de ti. Habitado siempre de fantasmas que transitaban habitaciones vacías, no fuiste capaz de no dejar entrar a nadie, de quedarte observando en silencio cómo la luz entraba y se reflejaba en aquella planta. El espejo que preside la sala con marco dorado, hoy solo te refleja a ti.
¿Quieres mirar o quieres huir?
¿Encontrarás hostilidad o una sonrisa?
¿Serás capaz de ver pasar la vida tras de ti y tener ganas aún de quedarte a observar qué hay detrás?
Quizá hoy la pregunta es para ti. Dile un sí quiero. Ponle la misma ilusión que le regalaste a otros. Hazlo por ti. Sigue un poco, solo un poco. Nada fue hecho para transitar sin cierto dolor.
Esa casa está hecha en realidad de tu olor y de tu esencia, y quieres estar tranquila allí.
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