Hoy he llorado con el bullicio de la gente de fondo. Los niños gritan en el parque porque llegó la primavera. Esos niños a los que pronto se unirá otro más. Tengo miedo. De desconocerte. De querer girar la mirada hacia ti, ya olvidada, demasiado tarde. De desencontrarnos. De perdernos. Tengo miedo de preguntarme quién eres, un día como este, cualquiera, a cualquier hora en la que ya no estés. Y quiero hacerte el amor hasta sentir que nunca te fuiste, que no vas a irte, que te quedarás. Que serás el mismo de hace años, que seremos los mismos. Extraños por descubrirse entre unas sábanas y mil besos a deshora. Tengo miedo de construir unas ruinas. De escuchar tan solo un eco de lo que fue. Hoy en la casa sin nombre estamos tú y yo. Abro la puerta al atardecer con las llaves que tú me prestaste y te encuentro en mitad de un piso vacío de pie, esperándome. Te sonrío y me acerco a ti con un hola entre los labios que taponas al besarme lentamente. Y no hay reloj, ni días, ni cambios. Solos tú y yo, así te veo. Así te quiero un momento más, solo un momento. El momento de una despedida que ha comenzado a reflejarse entre mis lágrimas. El adiós de dos manos que, unidas, comenzaron un camino que ahora extraño.
"Te quiero, mi vida. No me dejes olvidarte. No me dejes desoírte. No me dejes"
y no estarás ya tú, no seré más yo...cuando pueda pronunciar esas palabras.
Vacío fértil
Dura con mi persona más cercana. En ese doble vínculo de querer y criticar. Es un peso que sé de dónde viene. Pero nada fácil de dejar. Me avergüenzo cuando entro en este juez externo. Quién me he creído, quién soy. Me enfado duramente si lo veo en otros. Me siento injustamente tratada si lo recibo yo. Qué es esto del juicio? Por qué se me viene que al final no existe en realidad ese juicio final? Moral cristiana de la que reniego y que aborrezco. Contrario a mí valor sobre el respeto, la libertad y la responsabilidad. Decir que no a esto es renunciar. A unas raíces que me sostuvieron mucho tiempo, que creía verdad. El primer juicio es para ellos,y a veces me siento muy mal si le permito entrar. No creo que todo lo hicieran mal, pero a mí me cuesta lo que no les costó a ellos esto de revisarme y cambiar. Siento el peso de la revolución como si fuera el precio a pagar por vivir en la oscuridad cómodamente. Por ser de otra generación, más consciente. Por no p...
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